Te Hallé y No Te Soltaré Esta alabanza nace del pasaje de Cantares 3:1-4 , donde se expresa el anhelo profundo de una persona que busca a su amado sin descanso. Así también, el Espíritu Santo hoy nos invita a valorar el privilegio de poder tener una conexión con Dios, gracias al sacrificio de Jesús en la cruz. Él abrió un camino para llegar al Padre, no sólo para acudir a Él cuando estamos en problemas, sino para tener una intimidad continua , diaria, con el Padre a través del Hijo y del Espíritu Santo. Que esta canción nos recuerde que fuimos llamados a buscarle, encontrarle y no soltarle , para estar listos para Su venida. En mi lecho, en la noche, te anhelé, Busqué tu rostro, pero no te encontré. Me levanté, recorrí la ciudad, Clamando por ti, mi amado sin igual. Las calles y plazas conocieron mi voz, Pregunté a los guardas: “¿Dónde está mi Dios?” Y al poco tiempo, mis ojos te vieron, Corrí a tus brazos y allí me detuvieron. Te hallé y no te soltaré, Te llevaré al lugar s...